Guillermo Paredes Otero/ Cádiz
La ciudad de Cádiz es reconocida por todos por sus playas y por su fiesta típica, el carnaval. Sin embargo, estas dos cualidades no son las únicas que posee ya que, fundada por los fenicios hace más de tres mil años, en la localidad andaluza a lo largo de los siglos se han construido diversos emplazamientos de interés histórico para el turista y el propio gaditano.
Pasando las Puertas de Tierra, una muralla de piedra ostionera diseñada con fines militares y único acceso al casco antiguo de la ciudad por tierra, y el Ayuntamiento, se encuentra la Plaza de la Catedral con interés turístico tanto a nivel del mar como por encima y por debajo del lugar.
Construida en tres periodos de tiempo diferentes, debido al gasto económico que tenía levantar el monumento, el interior de la Catedral de Cádiz tiene una planta de cruz latina con tres naves y capillas laterales. Además está decorada con numerosas esculturas religiosas como las de San Antonio y San Pascual Bailón, sin olvidar que cuenta con numerosas pinturas como las que representan momentos de la vida de Santa María Magdalena o el lienzo del Santo Ángel de la Guarda.
A los lados del presbiterio, zona del altar, unas escaleras hacen que el visitante descienda a la cripta que se extiende bajo toda la planta. Bajo la humedad del lugar y el eco que provoca las voces, se pueden observar diversos nichos de enterramiento, imágenes de la Virgen del Rosario y un crucificado. Sin embargo, el sitio más interesante para contemplar es la tumba del compositor gaditano Manuel de Falla.
Por otra parte, estos no son los únicos monumentos de la Catedral, el resto se encuentran en un museo del edificio situado a un par de calles.
Vistas desde las alturas
La Catedral cuenta con un par de torres pero solo una está abierta para el turista, la Torre de Poniente. Como informa su encargada, Patricia Sánchez, el lugar atrae sobre todo al extranjero “por las vistas ya que es una panorámica de la ciudad y porque las alturas y meterse debajo del suelo es muy llamativo”. En ella, tras subir una rampa de piedra con forma de escalera de caracol, el visitante podrá ver todo el Casco Antiguo de la ciudad y conocerlo gracias a cuatro planos situados en los puntos cardinales, que muestran los distintos lugares históricos de la zona. Aparte, una grabación emitida a través de unos altavoces que comienza Bienvenido viajero amigo y “describe los principales edificios que se ven como las iglesias y parques”.
El mirador sirve como “introducción de lo que se va a ver luego callejeando por la zona” y, si lo que atrae al turista son las alturas, otro monumento digno de mención es la Torre Tavira, el punto más alto de la ciudad a 45 metros y situada en la Casa- Palacio de los Marqueses de Recaño desde el siglo XVIII. La atalaya consta de varias salas de exposiciones y un mirador, pero su atractivo radica en la cámara oscura que, gracias a un sistema de espejos, muestra imágenes del Casco Antiguo en una pantalla blanca en tiempo real.
Arqueología y religión
En la zona de la Catedral también se encuentra la Casa del Obispo. Un yacimiento arqueológico donde se puede conocer parte de la historia de Cádiz, desde el siglo VIII a.C. hasta el siglo XVIII, a través de suelos de cristal que muestran restos de las distintas civilizaciones que han ocupado la ciudad, como muestras funerarias fenicias y un lugar de culto romano a los dioses Apolo, Esculapio e Hygia, y reconstrucciones digitales.
Cerca está el Barrio del Pópulo que contiene en el subsuelo el Teatro Romano, construido en el siglo I a.C. en los años finales de la República, mostrando la zona intermedia de las gradas y una galería interior que es posible visitar.
En este sector tiene interés turístico la Parroquia de Santa Cruz o Catedral vieja para los gaditanos. El edificio está edificado sobre un solar perteneciente a una mezquita musulmana por decisión de Alfonso X el Sabio y con varias capillas y dependencias catedralicias. Además cuenta con imágenes pertenecientes a las cofradías del Cristo del Mayor Dolor, del Santo Entierro y del Perdón. Sin embargo, a pesar de su interés religioso, desde el exterior tiene aspecto de fortaleza militar.
También es posible encontrar el Hospital de San Juan de Dios, el más antiguo de la ciudad, adornado con elementos religiosos.
El Oratorio de la Santa Cueva se encuentra en el barrio central del Casco Antiguo al igual que la Torre Tavira y muestra en sus muros inscripciones dedicadas a la conmemoración de la Pasión de Cristo. También cuenta con una escalera con la que llegar a una capilla subterránea que no posee ningún elemento decorativo, exceptuando las esculturas de dos ángeles.
Barrio carnavalero
El Barrio del Pópulo no es el único importante en la zona antigua de Cádiz, el Barrio de la Viña, que cobra suma importancia en el carnaval por los carruseles de coros y disfraces, es famoso por el Hospital de Mujeres que, aunque ahora es un edificio de interés religioso, es reconocido por su actividad a causa de las epidemias del siglo XIX, la guerra de África o la propia Guerra Civil. Además debe su nombre a que solo se trataban a mujeres pobres. Sin embargo, lo más característico de este barrio no es ningún edificio sino la playa de La Caleta y sus dos castillos, el de Santa Catalina y el de San Sebastián.
Esta playa, aparte de la vista que ofrece, es importante por los restos arqueológicos fenicios que se han encontrado y los dos castillos, construidos como única defensa frente a cualquier ataque. El Castillo de San Sebastián es el único monumento gaditano que se encuentra adentrado en el mar y cuenta con una ermita dedicado al santo que le da nombre por haber sobrevivido sus constructores a una epidemia de peste.
Algo característico es que a pesar de que el carnaval se desarrolla sobre todo en el Barrio de la Viña, el concurso de agrupaciones no se desarrolla en dicho lugar sino en el Teatro Falla, situado en la zona periférica del Casco Antiguo sobre los restos de un antiguo teatro destruido por un incendio.
En esta zona también es posible contemplar la Plaza España en cuyo centro se halla el monumento a la Constitución de 1812 siendo el evento representado por la figura de una mujer con una espada que personifica a la Justicia.
Museo arqueológico
Sin embargo, el lugar que recoge más pinturas y restos arqueológicos es el Museo de Cádiz. Situado en la Plaza Mina, donde los jóvenes se reúnen los fines de semana, el lugar, muestra en sus numerosas salas todos los objetos recuperados, a lo largo de los siglos, testigos de la historia de la ciudad. Así por ejemplo, en la planta baja, una serie de vitrinas muestran diversos objetos arqueológicos que datan desde la Prehistoria hasta la etapa medieval. En las plantas superiores, varias galerías muestran cuadros de eventos y autores importantes en la ciudad además de una sala especial con composiciones de Manuel de Falla.
Una vez recorrido estos lugares, el turista sentado en el Paseo Marítimo bajo la puesta del sol y el olor a mar habrá conocido la historia de la ciudad arqueológica que es Cádiz.